La Ley REP para Envases y Embalajes no domiciliarios está a punto de enfrentar su próximo gran paso y toda la industria nacional debe prepararse. Las metas de valorización para el cuarto año de cumplimiento de metas (2026) exigen un gran salto en el compromiso de todas las empresas: 51% para Metal, 32% para Plástico y 65% para Papel/Cartón. Estas cifras son el reflejo de una responsabilidad legal que requiere inversión seria en logística, un cambio cultural y, sobre todo, estar en cumplimiento con la normativa.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión, la prueba de fuego llegará en 2027. A partir de ese año se acaba la flexibilidad: cada material deberá cumplir su propia meta de valorización de manera independiente. ¿Qué significa esto? Que se requerirá una gestión más rigurosa y una dedicación importante de la industria en general para cumplir con los objetivos de esta normativa. El desafío es particularmente agudo en sectores clave, como el automotriz, donde la complejidad y el volumen de Envases y Embalajes son significativos.
Los invitamos a leer la columna completa de Lucile Richard, Jefa de Economía Circular de ProREP, en el siguiente enlace (página 33)